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La razon que los toreros no usen bigote se debe a que el arte taurino es El gachupas torero, gordito simpaticon, Belmonte, fue un artista del capote Los toreros, orgullosos de ejercer un arte tan valeroso, como es ponerse Decidieron no tener bigote. Para evitar confusiones de sexo. "Dios te ha dado bigotes de cielo, Maria Dolores, Ole y ole, te mueves mejor que las olas Salud y curvas, Paco > "Alef_0" <alt...@parametr.com> wrote in message > > ¿Crees que se atrevería un torero a dejarse bigote? NO hay ninguno que > Tan es así que Chiquito de la Calzad porpularizó la expresión: Es más raro > Yo creo que la razón por la que los toreros no se dejan bigote es porque > Me parece que la afición tendrá que esperar a que aparezca una seguidora > Si alguna mozuela frijolera decide convertirse en señorita torera en las > En España ha habido toreras desde tiempo inmemoriales. Una de las mas > Los aditamentos capilares de los toreros hoy día se limitan a la moña o > Si menda fuera torero se dejaría la coleta de verdad, sin andar con > Antes de irrumpir él, en el toreo, los toreros se distinguían que lo eran > Los toreros se envanecían llevando la coleta con el trenzado del pelo bien > La primitiva redecilla quedo abolida, como tocado en la cabeza de los > Los lidiadores del Siglo XVIII y primeros años del XIX, hasta que fue > Algunos de los que tenían inclinación por esta actividad, la primera > ¿Podría ejercer una influencia moral sobre el torero la costumbre de > Juan Belmonte innovador de tantas cosas, fue el primero que dejo de vestir > Otro torero que inició el suso de falsos utensilios fue Manolete, quien > Saludos
cosa de hombres.
y no usaba bigote.
frente al toro escribiendo un poema con la capa, a veces mortal, decidieron
resaltar su hombria y diferenciarse de la mujer espanola.
y en tus lados, en vez de pendientes, patillas en flor;
dejame que te cante morena de mis amores:
y llevas la esencia en tu labio
del aire de Espana,
bigote poblao, Maria Dolores ..."
> news:pan.2006.10.11.16.08.15.319274@parametr.com...
> > se atreva y la única razón es que jamás se ha visto uno con bigote.
> que un torero con bigote. Podríamos decir lo mismo de los curas, que
tampoco
> se dejan crecer los mostachos.
la
> indumentaria de la fiesta brava quedó fijada a finales del siglo XVIII y a
> principios del XIX y desde entonces apenas ha cambiado porque el oficio de
> torero es algo muy serio y el arcasimo de la indumentaria recalca la
pompa
> y ceremonia que lo rodea. Ocurre lo mismo con los jueces ingleses, que se
> encasquetan unas pelucas absurdas que les dan una pinta de gilipollas
> bastente impresionante. En el toreo bufo no hay ese tipo de limitaciones y
> Cantinflas asomó más de una vez por el redondel con su bigotillo ralo.
> portuguesa de Cristina Sánchez para que podemos contemplar un poblado
> mostacho en el ruedo. Aclaro a los contertulios argentos que no saben de
> toros (¡animalicos!) que Cristina Sánchez es la primera mujer que recibió
la
> alternativa en Yúrop, en 1996, en las arenas de Nimes (Francia).
> plazas aztecas también tendremos ocasión de admirar algún que otro ejemplo
> de adorno capilar sobre el labio superior.
> famosas fue una chorba nacida en Valdemoro, Nicolasa Escamilla, "La
> Pajuelera" (así llamada porque vendía antorchas o pajuelas de azufre y no
> por encasquetarle manuelas al respetable por los descampados de las
> afueras), que derrochó un valor asombroso por las principales plazas de
> toros. Una tarde destacó en Zaragoza, donde picó y lidió un toro ante la
> atenta mirada de Goya, quien la inmortalizó en uno de los aguafuertes que
> conforman su espléndida Tauromaquia. A finales del siglo XIX destacaron
> también Dolores Sánchez, "La Fragosa", la primera en torear con taleguilla
> en lugar de falda, torera cuyo valor rayaba en la temeridad, lo que le
causó
> un sinfín de cogidas (cogidas en el sentido de la tauromaquia y no en el
> sentido argento de la palabra).
> coleta, que era el estilo que predominaba entre los chulapos a finales
del
> XVIII y principios del XIX. Antiguamente muchos toreros también lucían
unas
> tremendas patillas de boca 'e jacha, como los bandoleros de Sierra Morena,
> pero la costumbre se ha perdido. La gente del bronce suele ir con la cara
> rapada y nunca se ve a un cantaor o bailaor flamenco bigutudo.
postizos
> ni hostias. La culpa de que se haya abandinado la costumbre la tuvo
> Belmonte. Aquel gran torero que fue Juan Belmonte, el que revolucionó el
> toreo por sus cuatro puntos cardinales, trajo muchas innovaciones, unas
> acertadas y otras no tanto. Entre las primeras están la nueva teoría del
> terreno y de las distancias, el meterse en los terrenos del toro, el toreo
> de brazos y no de piernas, la ejecución primorosa de la media verónica, el
> gracejo tartamudeante de su hablar, su ingenio, etc.. Se cuentan entre las
> segundas la supresión de la coleta.
> por su vestir y por el atuendo de su vestimenta, y sobretodo, porque sin
> excepción, todos llevaban la coleta, no el postizo actual.
> hecho y los cabos recogidos, y fuera de la plaza era el signo del oficio
> más testimonial que podían exhibir.
> lidiadores, a principios del Siglo XIX. El torero en general tanto
matadores
> como subalternos, conservaron un mechón largo de pelo o coleta en el
cogote,
> que era soporte de una moña de gran tamaño. A través del tiempo esto se
fue
> reduciendo hasta llegar al momento actual y se le llama castañeta.
Consiste
> esta en un disco de cartón que va recubierto con un cordón de seda negro,
y
> de esta castañeta pende un trenzado de pelo, un postizo al que los
toreros
> llaman añadido, y todo se sujeta al pelo con un fuerte pasador.
> costumbre su desaparición, llevaban a mucho orgullo el apéndice natural
del
> pelo que les colgaba por el cogote como testimonio visible de su
profesión.
> Este mechón del pelo, trenzado con la mayor habilidad que poseían, lo
> dejaban asomar por debajo del catite o bajo el ala del sombrero cordobés
que
> lucían testimoniando su profesión.
> manifestación de su deseo era dejarse un incipiente mechón para manifestar
> evidente su vocación. La gente que era sensible a estos aditamentos y se
> dejaban impresionar por los pequeños detalles que a los lidiadores les
> llenaban de orgullo, se esmeraban en la confección de la coleta, por que
> además la vestimenta diaria y usual del torero era el traje corto para ser
> conocida de lejos la profesión que ejercían. Los tiempos han cambiado, por
> que no existiría ahora un paralelismo entre la profesión y el atuendo en
el
> vestir, ya que no tendría sentido contemplar a un torero dentro de un
traje
> de calle normal o de una camisa veraniega luciendo un abundante mechón de
> pelo trenzado colgándole del cogote.
llevar
> la coleta como el carné de identidad profesional?. Entiendo que si, y a
> propósito de ello -no recuerdo donde lo he leído-, un aprendiz de torero
> actuó en una capea y tan mal lo hizo que los pueblerinos, cansados de
tanta
> impericia en su labor y verle dar tantos pinchazos al pobre becerro ó
> vaquilla, le cogieron en el centro del ruedo, en donde le quitaron los
> elementos de su trabajo, y en medio de una borrasca de insultos le
cortaron
> con una navaja la coleta de raíz. El pobre torerillo no sintió los
insultos
> ni el despojo que le hicieron de los útiles de trabajo envolviéndole en un
> vendaval de improperios. Nada de esto sintió, sino la amputación de su
> mechón de pelo graciosamente confeccionado. La coleta, era además de una
> muestra de identidad profesional como un imán que atraía las miradas hacia
> el torero, por que seria bueno o malo, pero era un torero.
> habi-tualmente con traje corto, por que él consciente de su mala figura y
> con los andares nada esbeltos, aconsejado por su acusado sentido del
> ridículo y sensibilidad comenzó por dejar de usarla, a trueque de perder
un
> ostensible símbolo de su profesión.
> tras una cogida quedó débil de brazo izquierdo y por eso decidió usar un
> estoque de madera durante la faena para cambiarlo por el de acero a la
hora
> de entrar a por uvas.
> DON NICANOR TOCANDO EL TAMBOR