Galicia envejece. Y lo hace a pasos agigantados. Si no se logra
contener la sangría demográfica, la comunidad podría llegar a perder
un millón de habitantes en el año 2051. Así lo dice un informe del
Instituto Galego de Estatística (IGE), que traza un panorama crítico a
medio plazo. Un escenario sobre el que también alertan los datos del
Instituto Nacional de Estadística (INE), cuyo último informe,
publicado esta semana, explica que el censo galaico empezará
precisamente este año una senda decreciente que se mantendrá de forma
invariable a lo largo de los próximos años. Será, pues, un goteo a la
baja imparable derivado de un axioma bien simple: se registrarán más
muertes que nacimientos.
El estudio del IGE es quizás el más revelador. El informe establece
tres escenarios: bajo, medio y alto. El primero es el que describe una
pérdida de un millón de habitantes en 40 años, de los 2,7 millones
actuales a poco más de 1,7 en el 2051, es decir, el censo de la
Galicia de mediados del siglo XIX. El alto proyecta un incremento de
población, pero los expertos lo consideran fuera de lugar, y el medio,
que el instituto considera de referencia, esboza una senda descendente
más moderada. Galicia perdería unos 300.000 vecinos a mediados de
siglo, con lo que tendría un padrón similar al que había tras la
Guerra Civil.
Ocurre que los demógrafos consideran el escenario bajo como el más
viable a tenor de las variables poblacionales actuales: una natalidad
muy baja y una escasa atracción para los colectivos de inmigrantes. De
hecho, el escenario medio del estudio del IGE prevé un crecimiento
sostenido del censo galaico hasta el año 2017, una premisa que ya se
está incumpliendo.
Y es que de acuerdo con los datos del INE, Galicia empezará este año a
perder habitantes. El 2010 marcará un punto de inflexión hacia una
coyuntura tan incierta como crítica, en opinión de los expertos.
Crítica porque el envejecimiento de la población es un fenómeno
imparable. La proyección hecha pública por el INE el pasado jueves
dice que, en el 2019, el grupo de gallegos por encima de los 65 años
habrá crecido un 10,4%, hasta los 652.450, mientras que el grupo de
entre 20 y 40 años (responsable por tanto de inducir el relevo
generacional) habrá descendido un 27%, hasta los 612.613 habitantes.
Hoy en día, la proporción es inversa, toda vez que se contabilizan
840.255 gallegos de entre 20 y 40 años y 590.852 por encima de la edad
de jubilación.
Salvo un giro imprevisto, esta situación agudizará el déficit de la
Seguridad Social en Galicia. Actualmente, en la comunidad hay algo más
de un millón de trabajadores dados de alta y 716.000 pensionistas, una
proporción que genera números rojos en las cuentas del organismo
estatal, esto es, las cotizaciones de los empleados son insuficientes
para pagar las prestaciones a los pensionistas. De hecho, se calcula
que el desfase ronda en estos momentos los 1.600 millones de euros
(algo así como el gasto de las tres universidades gallegas) y podría
llegar a los 3.500 millones en el 2025.
Ausencia de debate
Así las cosas, los expertos consideran que la radiografía del futuro
de Galicia es preocupante, pero tanto como la ausencia de debate
político y social sobre el impacto de esta crisis. «A primeira das
terapias é asumir o problema», advierte el demógrafo Manuel Blanco
Desar, quien considera preciso que la sociedad al completo se
conciencie. «Isto non é a crise económica, isto é unha depresión
demográfica na que levamos instalados tres décadas e ninguén nos vai
sacar dela. Depende de nós. Ou se mobiliza toda a sociedade e copiamos
o mellor de cada modelo ou terémolo difícil».
Esa alusión a la necesidad de mimetizar las políticas de otros países
para estimular la natalidad es una constante en el discurso de los
expertos. Justo Beramendi, catedrático de Historia Contemporánea de la
Universidade de Santiago (USC), sostiene que «este é un problema moi
grave que só se pode afrontar con incentivos importantes á natalidade,
como os que xa fixeron outros países como Francia, e cunha política de
abaratamento da vivenda». Rita Radl, profesora de Sociología de la
USC, coincide en que son necesarias medidas para acelerar la natalidad
e invertir una estadística que agita la crisis: la tasa de natalidad
de Galicia (1,12 hijos por mujer) es la más baja de España, tras la
asturiana, y una de las más
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